Proyecto Prometeo-San Luis R.C.

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Bautismo de San Luís. Fotos de ilustración: oficina de migración construida en 1928, la cual fue vista en 1942 al empezar el Programa Bracero, en el que se estima que alrededor de 4 millones 600mil mexicanos vinieron a trabajar a Estados Unidos como braceros. 5a y última parte, escrito total publicado por Tribuna de San Luís, edición jueves 21 de junio del 2018, extracto del libro Puerto Isabel. Fueron las primeras familias que fundaron San Luis, un grupo humano: Mestizo-Español refugiado entre los Cucapah, después de la masacre Yuma-Quechan, perpetrada sobre la expedición de Fernando Rivera y Moncada, quien conduciendo 24 familias, 60 soldados y casi mil animales (entre bestias y ganado) desde Compostela Nayarit, este contingente para fundar las misiones de Santa Bárbara y Nuestra Señora de Los Angeles en California, sufrió encarnizado ataque cuando acamparon frente a la Misión de la Purísima Concepción, preparándose al lado oriente para cruzar el Rio Colorado. Aconteció en la madrugada del martes 17 de julio de 1781, estando obscura aun la aurora, un poco antes que las campanas llamaran a misa, cientos de guerreros: Quechan, Quiquimas, Cahuilas, Dieguinos, Mohaves y…Etc., dispersos sigilosamente rodearon los dos pueblos-misión recién construidos: la Purísima Concepción y San Pedro y San Pablo de Bicuñer, en tierra de la California. Hecatombe. El primer ataque fue a Bicuñer, distante unos 16 kilómetros al norte del cruce yúmano; ahí la quietud del alba fue tomada de sorpresa por los gritos de guerra de los quechans, quienes blandiendo macanas y lanzas, en aterrador alarido con lluvia de flechas incendiaron las habitaciones y templo de la misión, matando a cada español que pudieron tener en sus manos1; por lo que cualquier control que los líderes indígenas hayan puesto a sus grupos en guerra, ésta se había desbocado; porque entre la turba no solo estaban los yumas-Quechan, sino que numerosos grupos acudieron a reforzar la revuelta y cada grupo siguió a su jefe. Así que el jefe Yuma Salvador Palma (Olleyquotequiebe), aquel indio que azorado fue bautizado en la catedral de la Ciudad de México y de quien el propio virrey fue su padrino; Olleyquotequiebe en esta batalla no era el comandante general; pues entre el 17, 18 y 19 de julio los dos pueblos fueron destruidos. Los españoles que no fueron asesinados huyeron sin rumbo a esconderse. Unos de ello habiendo huido y hallados entre las palizadas a orillas del río: Matías Castro y Juan José Miranda –habitantes de Bicuñer- fueron llevados cautivos ante Palma y, allí ellos le oyeron su declaración de apóstata, a éste fiel cristiano de misa, comunión y rosario diariamente cantado con devoción. Aquellos le oyeron a Salvador Palma renegar públicamente de su fe cristiana junto con sus compañeros; vieron también como repartió las 900 monedas “entre la indiada,” tomadas del cofre de raya del capitán Rivera2. Masacre. Se declaró que el capitán Rivera y Moncada murió peleando hasta el final, pero esta batalla dejó algunas dudas no aclaradas: ¿Por qué soltó los animales entre los sembradíos yumas? ¿Por qué el capitán Rivera y Moncada ordenó el regreso de casi toda la escolta que lo había acompañado desde Sonora? ¿Por qué el capitán se dejó engañar por los yumas, permitiéndoles entrar a su campamento fingiéndose amigos y quienes luego atacaron a los soldados? ¿Porqué?. Dice López Urrutia, es muy fácil criticar a posteriori las operaciones militares y, sólo quien vivió el horror de la lucha podría contestar estas preguntas .

Cronista de San Luis Rio Colorado Federico Iglesias Serafín .